Ese beso en la nuca que nunca me han dado, meter la mano entre las semillas, dormir en la playa, el olor a café por las mañanas, el pez verde de hace lo menos diez años.
El espacio tiempo de espera entre una entrada y otra.
Escribir esto a las cinco de la mañana, hacer preguntas sin respuesta,sentir el calor del verano en mi espalda, enredar las piernas en las sábanas frías, "Y al alba tu sabor en mi boca bañado en moca", dibujar con los ojos cerrados, abrazar espaldas, que me sonrían en la boca, amanecer en la terraza, todo lo soñado nunca conseguido. Mi interludio son esos breves días de verano en los que oscurece más tarde.
Todo se reduce a nada
Personas de treinta que me intentan ayudar desde una perspectiva muy lejana, de veinte que me insinúan que en mi cabeza esta todo donde debería esta. De dieciséis que simplemente no están, de diecisiete que hacen mis tardes y noches mas amenas, pero ¿Dónde están cuando los de cincuenta intentan meterme en la cabeza la mínima idea de mi energía, cuando los de cuarenta intentan hacerme rígida y apuntando hacia el futuro?
Y hasta de ochenta ya más cerca de los noventa que me reservarían en un recuerdo anterior a mi propia destrucción.
Yo soy una idea entre toda esta gente, muchas veces mal entendida, soy un pensamiento, algo corrosivo que sueña con diferentes finales supremos en el interludio en el cual otra idea intenta hacerme con un cuerpo y poder entregarme a eso donde todos han caído ya al menos una vez.
¿Alguna vez te has dado cuenta de que lloraste mientras dormías? Szeretlek
No hay comentarios:
Publicar un comentario