sábado, 23 de abril de 2016

I´m back, I am back. Back Again...

Me sitúo en el centro de una masa semitransparente en la que habitan personas y sensaciones. Así, podríamos decir, pasan los años.
Ser consciente de la suerte de estar rodeado de una seguridad y confortabilidad únicas no le hacen a uno ser más feliz. Como saberte querido y protegido sin ser yo nada de eso. 
En esta masa tengo dos estados: la compañía y la soledad o las preguntas que hago con compañía y las que me hago. Entre estos dos estados ronda la sabiduría de que todo se está empezando a terminar, como todas las cosas que empiezan.  
Hay una sensación que comienza en las despedidas que siembra dudas y revienta todos los puntos de soporte que hemos construido, me da ganas de sacudirme todo de encima y empezar a solas.


lunes, 3 de agosto de 2015

Desde mi celda veo solo a penas rayos de luz que entran por agujeros cambiantes.
En la celda de oscuridad y silencio solo estoy yo, no veo ni siquiera mis propias manos. Sobrevivo por los recuerdos de gente y momentos pasados. Sobrevivo porque aun respiro.

En ocasiones oigo las voces de la gente a la que un día amé, les oigo, llamándome para que regrese con ellos yo les grito y hasta arañé las paredes intentando escapar, cuando aún pensaba que podría salir.
No sé cuántos días han pasado desde que estoy aquí. No me dí cuenta de como ingresé solo oí la pérfida lengua medicinal alrededor mía.
Dicen que esta cárcel hace que pierda materia gris, que poco a poco irá consumiéndome hasta que ya no quede nada. Ahora solo me queda recordar y esperar que los tonos de gris se vayan volviendo más y más oscuros, hasta que me quede ciega y sorda. Cuando ya no pueda recordar ni oírles.

En los espejos exteriores voy desapareciendo, ya no tengo nada mas que un vago reflejo, todo lo que ven de mi es eso. La picaresca se ha vencido al huracán que me arrasa. Aquí dentro tengo un mundo entero que construí, vivo sobre la cima de la montaña más dura que jamás se escaló. Tengo lobos petrificados y cuadros sin color.
Al fondo, donde la oscuridad avanza sin cesar veo ciervos y corzos de luz, la mas pura y blanca. Huyen de ella como si fuera un cazador. Cada paso hacia ellos significa hundirme en la negrura.


Así he creado las paredes que guardan a la que una vez fue mi madre, así es como no debe ser recordada.
Ella es el ciervo con las astas mas robustas de todo el bosque,  es ese que nunca nadie vio.

viernes, 20 de marzo de 2015

Hace muchos años que no escribo.

En todos estos años ha pasado de todo, como a todo el mundo.
El interludio duró lo que dura la flor antes de que crezcan los frutos, después sólo quedó la semilla rodeada de la jugosa carne pudriéndose alrededor suya. Tirada ahí,en el suelo a los pies del árbol que le dio vida.

Llegó el otoño y enterró la esperanza, luego llegó el invierno. Ni la más cercana chimenea consiguió hacer brotar la semilla que seguía congelada en el suelo, cada vez hundiéndose más y más.
Cada tormenta quiso moverla, cada copo de nieve quiso que se deshiciera con él. Las raíces de lo que fue su origen la invitaban a huir con ellas cada vez más abajo. Ningún animal quiso recolectarla ni si quiera los insectos intentaron roerla.
Hasta que apareciera la primavera, quedó suspendida entre la tierra y el suelo.

Entonces aquella semilla veía brotar la hierba con esos colores tan vivos. Vio aparecer la vida a su alrededor, si miraba arriba veía a sus nuevas hermanas brotando y las observó desplegándose, floreciendo, con esos perfumes de juventud. Notó llorar a su árbol en cada talla nueva de iniciales que quedarían tapadas en la siguiente temporada con sus nuevos pubescentes (efervescentes).
Escuchó amarse en el verano, escuchó las despedidas al final de este. Y al final de este saludó a sus hermanas que ya crecían y se alzaban hacia lo más alto, hasta que dejaron de oír su voz cuando estuvieron tan arriba que solo supo de ellas las hojas que volvían a cubrirla.
Fue entonces cuando comprendió que una vez que te congelas solo puedes ver crecer al resto.

Así quedó la semilla congelada en el tiempo y el espacio, nunca en el cielo ni en la tierra.

domingo, 29 de junio de 2014

La gente que dijo, hubo un antes y un después jamás visitó el otro lado del río.
Hubo un antes sin duda, pero un antes de qué.
Las gotas de lluvia en las pestañas cuando despiertas, dejando los universos en ángulo muerto suspendidos en el espacio de tus costillas, sonriendo para coser tormentas y deshielos. Pra que chorar mientras te deshaces si tienes a Anthony. ¿Quieres verme llorar? Y callar tus demonios con mi dramma. Pieles, huesos alejándose acercándose dejando las alas subiendo y lloviendo por dentro y por fuera. Solo quieres librarte del pecado y del paralelismo. 
Hubo un antes del 23 de junio, un después que es escribir esto desnuda recordando.
En la madrugada frente al cartel de María Pineda con un piano sonando de fondo y sentir los años pasados como si fueran plomo.
Hubo un antes y un después pero todavía no he marcado el inicio ni creo que tenga un final.



Acto I
Intentaré resumir todo lo malo que puede pasar tras alejarse de la que había sido tu dosis diaria.
Respirar bocanadas de agua que te congela los pulmones y te va llenando poco a poco mientras te hundes en tu mas profunda oscuridad. Acurrucados esperando a oír la señal que nos permita salir de la celda y volver a ver la luz del sol, para abrirte a tiras la piel de la espalda y sangrar de forma supurante por cada poro y aliento. Para terminar dando paso a la calma que deja la tormenta.

Interludio
Estrenando cuaderno de notas escribí: Llegaré a Sevilla con seis horas de retraso, tengo medio sandwich de alguna especie de pollo bañado en salsa mostaza -odio la lechuga fría- Un techo adintelado lleno de tuberías y recovecos luces y cables perfectos para colgarte de ellos mientras esperas a que llegue el longo donde pasar las siete siguientes horas. -no te vuelvas a dormir-

T r a g e d i a

El olor de las naranjas y el frescor de las calles mojadas fueron el escenario principal que me ponían la piel de gallina y hacían estremecer al mas fuerte. Creamos un Delorean que devolvía los besos de trastienda y las madrugadas en labios confortables. El  jugo de la fruta deslizándose hacia el codo, eyaculaciones frente al balcón, amor a penas y a escondidas.
Jep Gambardella siempre tendrá el deber de hacer que sus amigos se sientan como cuando eran niños.

jueves, 5 de junio de 2014

No se ni como me estoy atreviendo a escribirte esto, eres otra persona para mi después de lo que pasó el 28 y a la vez no.

Las caras se avalanzan como si fueran malabares subiendo, bajando y acercandose a mi con expresiones distorsionadas recien salidas de una pintura negra.

Pero siento que si no te escribo voy a explotar por dentro y no me lo puedo permitir.- Eres como una espina que se me ha quedado clavada muy dentro y al hacer lo que hiciste sentí que me rompía toda.

Todas ellas danzando en torno a una pira que es mi interior para quitarse la máscara y atravesar siempre mi cuerpo la misma cara, y yo que soy fuente desbordada a la altura del pecho. Abro los ojos y veo un techo convertido al negro, algunos puntos de luz pixelados por el sueño. Yo soy tan solo uno de los dos polos de esta historia la mitad, como dice la canción.

Todo ese tiempo dejé que fueras la parte que hacía que me quisiera a mi misma y ahora que te has ido. Te has llevado esa parte y sé que no va a volver.
Amando por vez primera.

miércoles, 15 de enero de 2014

Alcobendas - San Sebastián de los reyes

Debajo del puente - Pedro Guerra

Unos ojos bastante desproporcionados en comparación al resto de facciones de su cara. Tan grandes y opacos como podía turbarse su mente.
Parece que reflejaran las tormentas y luchas con las que se debatía. Observaba las motas de polvo en un rayo de sol, las pequeñas grietas de la piel, la belleza de los objetos.
Una boca que no hace justicia a lo que sale de ella, dragones y maldiciones con melodía que danzaban  en el aire constante. Las curvas de su nariz, las orejas antes dilatadas como sus pupilas de gato y un pelo tan oscuro, como oscura es la noche.
Una piel aceitunada para hacer honor a su tierra, porque de la tierra surgimos y en ella perecemos.
Sus cejas dos jaulas para los linces ojos pardos.
Admiraba las constelaciones en espaldas ajenas y unos labios mullidos donde reposar la cabeza.
Historia de una mujer árbol tan hueca como su tronco seco.

martes, 12 de noviembre de 2013

Jack Kerouac

El jazz se suicidó
pero no dejó suicidarse a la poesía
no temas el frío aire nocturno
no escuches a las instituciones
cuando devuelvas manuscritos a la arenisca
no saludes
no pelees por los pioneros de Edith Warton
o la prosa de Nebraska de Ursula Major
cuelga simplemente en tu patio
ríete jugando amablemente
pastel trombón
si alguien te da perlas juju
judío, o cualquier otro
duerme con ellas alrededor del cuello
tus sueños serán mejores
no hay lluvia no hay yo
te lo digo tío
seguro como la mierda. 
"