Tu boca roja en la mía. Deseo.
Me eres tan indiferente... que hasta me sigues haciendo daño.
Quiero que me expliques como es posible desear tanto estar en otro sitio y seguir en el mismo, como es posible que se me quede ese color rojo en la mente.
Cómo puedo imaginar tan siquiera cosas que nunca imaginé contigo, ni sin ti. "ven si él te subestima, podemos enseñarle a llorar, soy un mártir no un santo y por supuesto te quiero follar"
Marcarnos unos pasos entre azoteas.
por todos los que te juren amor eterno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario